Vikonis más allá de los tres palos



A Nicolás Vikonis, el arquero uruguayo proveniente de Patriotas, le bastó un año para meterse en el corazón de los embajadores gracias a sus memorables atajadas y su característica 'garra charrúa. Todos conocemos la calidad de jugador que es Nicolás, Azul Total trae lo que no sabes de él.

¿Quién es Nicolás Vikonis fuera de las canchas?

En realidad creo que siempre pasa eso, ¿no? Que uno se define mucho a través del ser profesional. En mi caso creo que soy un hombre tranquilo, con gustos muy diversos. El hijo mayor de Otto y Alma, el hermano mayor de Andrés, soy Psicólogo también y no sé creo que me definiría así, soy un tipo como bastante tranquilo, con mis ratos de mal humor, pero en general soy como muy calmado y nada una persona que ante todo disfruta mucho la vida.

¿Por qué escogió el fútbol?

Todo niño uruguayo el primer regalo que recibe, sea en el estrato uno o en el estrato seis, va a ser un balón de fútbol y así nace un poco la pasión, desde muy chiquito lo jugué. Me acuerdo que vivía en mi casa en Uruguay tenía un patio que tenía una parra de uva, esa parra de uva obviamente estaba soportada en una estructura metálica que formaba como si fuera un arco. Mi hermanito aún estaba muy chiquito, era un bebé, no podía jugar con él, entonces me la pasaba todo el día pateando contra una pared que tenía y atajando el balón, entonces, este, cuando me llevan a jugar al equipo de niños me preguntan de qué jugaba y yo dije que de cualquier posición, justo faltaba el arquero y bueno me pusieron en el arco y obviamente (risas) con ese entrenamiento que tenía a diario tenía como mucha condición para el puesto y nada después que entré nunca más volví a salir del arco.

¿Por qué ser arquero? Una posición que lleva a la gloria o al fracaso

Si, creo que viene un poco por ahí, siempre me pareció interesante eso. Creo que también siempre como hay un perfil un poco psicológico especial de los arqueros. Creo que siempre me gustó eso como de esa cuestión de vivir un poco en el límite.

¿Y la psicología? ¿Cómo llegaste a eso?

Siempre mis papás tuvieron la oportunidad de estudiar y siempre me inculcaron mucho el tema de intentar mantener una formación académica. Siempre tuve mucha facilidad en el colegio, en la secundaria y bueno, cuando se dio que finalicé el bachillerato ya era futbolista profesional, ya me habían ascendido a primera división en Uruguay, pero tenía un poco la inquietud de continuar estudiando y bueno, ahí, entre una baraja de opciones que tenía entre gustos diversos, me gustaba de repente el profesorado de historia, me gustaba abogacía, me gustaba el profesorado de educación física y psicología, era un poco las cosas que estaba manejando, y elegí meterme a la facultad de psicología, también era una facultad que me daba cierta flexibilidad en cuanto a horarios, de poder cursar de noche, de rendir materias libres, entonces, en un principio, también fue eso un poco, porque dentro de mis gustos era la que me permitía poder seguir con el tema del fútbol entonces ahí me metí y realmente me enamoré de la carrera, creo que es una carrera que te abre mucho la cabeza, te ayuda a pensar un montón de temáticas.

En temas familiares, ¿quiénes son los más cercanos a Nicolás Vikonis? ¿Lo apoyaron siempre?

Si, siempre tuve el apoyo muy fuerte de mi familia. Mi papá se llama Otto, mi mamá se llama Alma y ellos siempre, desde que yo fui muy pequeño, me acompañaron eso. Jalé con la exigencia de que todo ese amor que yo tenía con el deporte también tenía que ser compensado con un desarrollo académico, más allá de una exigencia desde lo autoritario sino como de entender que era importante para mi para poder generar una amplitud de posibilidades en cuanto a mi futuro como ser humano y hoy por hoy obviamente les estoy muy agradecido porque en momentos que uno tal vez pensó en dejar de estudiar un tiempo por el tema del fútbol ellos siempre se mantuvieron muy inflexibles con eso y hoy es algo que se los agradezco. Después tengo a mi hermano, Andrés, que es cuatro años menor. Él también es psicólogo, se graduó hace poco. Después tengo a mi abuelo, que también es una persona muy cercana que vive aún allá en Uruguay con mis papás.

¿Cuál ha sido el mejor momento de su carrera?

Yo creo que este último año con Millonarios tal vez fue un punto muy alto en mi carrera porque es obviamente que como equipo es el de mayor figuración, el equipo más grande en el que he jugado y yo considero que generó un rendimiento muy bueno y muy parejo en un año que siempre para mí es un pilar importante más en un puesto como el del arquero es el tema de la regularidad, realmente tornarte confiable para tu equipo, así como lo he dicho yo por suerte hace un par de temporadas que vengo diciendo que siempre el último fue el mejor año de mi carrera.

Así como ha habido grandes momentos, ¿cuál es ese momento que nunca quisiera haber vivido?

Creo que el peor momento mío en lo deportivo fue el primer semestre del 2009 estando en Uruguay. Ya estaba bastante cerca de finalizar mis estudios, me estaba tocando hacer ya las prácticas comunitarias de la universidad y realmente se me tornó muy complejo poder hacer coexistir las dos profesiones. Por la mañana entrenaba con mi equipo, en ese momento jugaba en Rampla Juniors un equipo uruguayo, salía corriendo del entreno para llegar a hacer la práctica comunitaria a las cinco de la tarde, de ahí salía corriendo a mi casa a buscar las cosas pues me tocaba ir a la universidad hasta por ahí a las diez-once de la noche, entonces obviamente que mi rendimiento en lo deportivo se resintió y fue tal vez el año deportivamente más bajo que tuve.

¿Cuáles son sus metas a corto, mediano y largo plazo?

Mirá, el corto y mediano plazo hoy, con esta realidad que estamos viviendo con el equipo, toda la ilusión que tenemos hoy por hoy está puesta en poder conseguir un campeonato, en ese sentido sin duda que mis metas en este corto y mediano plazo pasan por ahí. Ya más a largo plazo creo que, bueno, en este momento estoy muy cómodo acá entonces elijo priorizar esas metas que tienen que ver más con lo corto y mediano plazo.

¿Hay algún equipo al que sueña llegar?

Yo creo que también el tema de la edad en la que yo estoy ya te hace ver el fútbol de una manera, pienso yo, que mucho más racional, entonces yo entiendo que mi buen nivel me posibilita aún mantener abiertos un montón de mercados tal vez más fuertes que el colombiano pero tal vez como esa cuestión que yo tenía más de adolescente de decir “no, yo quiero jugar en el Barcelona o en el Milan” hoy ya no pasan por mi cabeza, sino que hoy por hoy realmente elijo soñar mucho con la realidad que me toca y