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La agresión a Daniel Cataño que apagó la fiesta en Ibagué



El partido entre Deportes Tolima y Millonarios tuvo que ser suspendido antes de empezar por cuenta de una agresión de la hinchada local al nuevo ‘10’ del conjunto embajador.


Un episodio triste se vivió en la cuarta jornada de la Liga Betplay 2023-1. El Manuel Murillo Toro iba a ser escenario de un cruce épico entre dos equipos que han venido siendo protagonistas en los últimos campeonatos. Los himnos estaban cantados, la salida sorteada, un presagio de buen fútbol y todo listo para la disputa por los 3 puntos. La cámara de la transmisión lo enfocaba a él, al nuevo dueño de la camiseta #10 de Millonarios. El dedo lo dirigía a su oído derecho en consecuencia con los predecibles hostigamientos verbales recibidos por la hinchada local desde el primer momento. Hasta ahora, todo iba como se suponía. Iba a ser un partido sin novedades extrafutbolísticas.


Nada más lejos de la realidad, instantes antes del pitazo inicial un intento fallido de hincha, un reflejo de la violencia que tanto ha aquejado a nuestro país, una persona de esas que no miden las fronteras de la afición por los colores, invade la cancha desde la tribuna oriental y cobardemente agrede por la espalda a Daniel Cataño para luego emprender la huida de regreso a la grada entre los aplausos de los demás asistente al estadio de la capital tolimense.


Acto seguido, el juez central del compromiso Wilmar Roldán, expulsó al volante embajador producto de un golpe que este le propinó al agresor antes de abandonar el terreno de juego.


Los ánimos irían empeorando


Una vez demorado el arranque del encuentro, los jugadores albiazules abordan al árbitro con una intención clara: La suspensión del encuentro por falta de garantías. El capitán David Macalister Silva toma la vocería y propone sentar un precedente en aras al resguardo de la integridad de sus jugadores:





"Nuestra seguridad está por encima de cualquier cosa. Nosotros tenemos que sentar un precedente para que nos eduquemos como sociedad", fue la consigna del capitán. El problema que nos ha aquejado como país, permea una vez más al deporte, y el espectáculo, nunca podría estar encima de la humanidad misma de los futbolistas sin importar el color de la camiseta que visten.


Las voces del rival


Titulares, suplentes y cuerpo técnico de Millonarios abandonan el cesped. Se retiran en medio de arengas y chiflidos al no llegar a un acuerdo para la reanudación del encuentro con el juez central del compromiso que negó la petición de Alberto Gamero de retirar la tarjeta roja a Daniel Cataño y dejarlo jugar el partido para comprobar que el público ibaguereño no iba a continuar sus asedios.


Con el equipo embajador ya en camerino, uno de los reporteros de planta baja le informa a los comentaristas de la transmisión que tiene a Cesar Camargo, presidente del Tolima, listo para dar unas palabras acerca de los hechos:





Una vez más, queda claro que los problemas de nuestro fútbol no son únicamente desde las tribunas, a veces el origen de estos puede ser la oficina presidencial de los clubes.


En contraste con las voces de la directiva, el capitán Julián Quiñónez se mostró solidario con el cuadro embajador y estuvo de acuerdo con la no disputa del compromiso:





Con los protagonistas del espectáculo (los jugadores) en pleno consenso, el partido fue suspendido oficialmente y tienen que ser las autoridades competentes y el comité disciplinario de la Dimayor los que determinen el futuro del hombre que invadió la cancha y de los 3 puntos respectivamente.


¿Qué nos falta para sentar un verdadero precedente?


Como si no fuera suficiente, las agresiones continuaron afuera del estadio. El bus que transportaba al equipo embajador fue atacado en inmediaciones al hotel de concentración en un incidente que terminaría con vidrios rotos y un golpe en la espalda a Juan Pablo Vargas, también de pasado tolimense. ¿Garantías? Nunca hubo.


La única forma de que hayan precedentes sentados en favor de un espectáculo en paz, es con sanciones ejemplares en lo colectivo e individual. Son horas claves para saber el proceder de la Fiscalía con el agresor de Daniel Cataño y las voces de la Policía Metropolitana de Ibagué con respecto al operativo que llevó al bus que transportaba los jugadores embajadores por la calle donde se presentó el incidente fuera del estadio.


¿Qué pasará con los 3 puntos? ¿Cuál será la sanción para el Manuel Murillo Toro? ¿Es un problema únicamente del fútbol o es una característica muy propia de nuestra sociedad?

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