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Lo clásico es ganarles


Con o sin bajas, en malos y buenos momentos, de día o de noche, con sol o con lluvia...Lo verdaderamente clásico del partido Millos-Santa Fe es la victoria del azul. Anoche, en el triunfo 122, se ratificó una superioridad del pasado, del presente y del futuro.


39 partidos de diferencia lo comprueban: Millonarios es el papá de Santa Fe. Una vez más, le volvió a ganar en condición de "visitante" y demostró que a pesar de las dudas que existen sobre el equipo de Gamero, las victorias ante el rival de patio siguen estando aseguradas, porque no importa el momento en el que llegue Millonarios al clásico: lo que sucede tradicionalmente es que ganamos.


Sin extremos La noticia es que además de la felicidad que produce ganar un clásico, el cómo es también algo para alegrarnos. Anoche Alberto Gamero decidió jugar sin extremos y poblar la mitad de la cancha para apostar y ganar el partido desde allí.


Silva y Cataño, hombres clave Para que ese planteamiento diera resultado era necesario un partido sobresaliente de los volantes de "armado": Silva y Cataño. Y eso fue justamente lo que sucedió. Es más, decir sobresaliente es quedarse corto porque el trabajo del "10" y del "14" fue brillante.


Uno manejó a su antojo los ritmos del partido y generó faltas a favor y el otro asumió la responsabilidad de liderar las jugadas ofensivas y anotó doblete ante una de sus víctimas favoritas. El planteamiento sin extremos salió bien porque entendieron que ellos eran la clave para conseguir un buen resultado.


Giraldo, Larry y Pereira La victoria también se justifica en el correcto trabajo de Daniel Giraldo, Larry Vázquez y Juan Carlos Pereira. Los volantes "defensivos" también jugaron su parte en el triunfo ante Santa Fe con correctas transiciones y quites. Quedan debiendo en la entrega del balón (aún hay muchos errores) pero cumplieron con la misión principal que era mantener el equilibrio del equipo y evitar que se viera largo cuando el rival atacaba.


Llinás lideró una defensa sin química En cuanto a la defensa, tal vez la línea más "remendada" con la que enfrentamos el clásico, no tuvo un buen comportamiento en general. Particularmente, Perlaza tuvo un mal partido y la comunicación entre Arias y Asprilla para hacer los cierres y relevos por el sector izquierdo no fue la mejor.


Sin embargo, Llinás lideró correctamente la parte posterior e inclusive tuvo un enorme cierre ante Rodallega en los minutos finales del partido. Mención también para Juan Moreno, que se mostró seguro en sus intervenciones y transmitió la confianza que a veces le falta.


Lo que viene Ganar el partido con tantas bajas (incluida la de Uribe en el entretiempo) y además con una figura totalmente diferente, es una noticia muy positiva para Millos que tendrá que ponerse al día en el calendario de la liga con estos mismos jugadores. Como anoche, hay que apoyar lo que hay. Si hay reproches, que vengan después. Tolima es el próximo reto.


#CortitaYAlPie: Hoy sabremos nuestra suerte en la Copa Sudamericana. Recordemos: sólo un equipo pasa a octavos de manera directa en cada grupo. No hay ninguna excusa para que ese equipo no sea Millonarios.

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