Los ojos del hincha: Un profundo vacío




Los últimos años Millonarios ha encontrado en el Tolima una montaña rusa de emociones. Comenzado en el 2012, ganamos en Ibagué y esto nos abrió el camino para la estrella 14 luego varios años sin ganar de visitante en la cancha de ellos. Lo siguiente fue la salida de Gamero y la llegada al cuadro azul, paso seguido perdimos el título contra ellos y lo último había sido la llegada de Montero al arco embajador. Y el partido del domingo no fue la excepción.


El partido comenzó con preocupación y tristeza por la ausencia de Macka, que se transformó en alegría con el gol de Fernando Uribe a un centro de Daniel Ruiz, que encontró a nuestro goleador que de golpe de cabeza mandó el balón al fondo para el 1-0.

Y vino otra vez la tristeza tras la expulsión de Emerson Rodríguez quién cometió una falta innecesaria cuando ya tenía tarjeta amarilla. Luego del minuto 28, un partido táctico, más jugado con amor propio, tratando de controlar al Tolima que se mandó con todo al ataque ya en postrimerías del primer tiempo llegó el empate y la desazón total, así nos fuimos para el descanso.


En el segundo tiempo, Gamero mandó al equipo más adelante, sustituyó a Mojica por Gómez y planteó el partido un poco más cerca del arco contrario que del propio.

Así fue como llegaron dos oportunidades claras para desequilibrar el marcador, jugadas nacidas de la zurda de Daniel Ruiz que cada día muestra más su clase. Primero, un balón a Uribe que desafortunadamente no definió en forma correcta y la segunda a Gómez que no hizo un buen control y el balón se le fue largo cuando quiso rematar.


El partido transcurrió entre llegadas del Tolima, reacción de nuestro portero, cortes excelentes de nuestros centrales, laterales ordenados, volantes de primera línea dando salida, Ruiz marcando el ritmo y Uribe con Gómez complicando la defensa rival.


Millos no sufría el compromiso, llegó el minuto 90 y el juez marcó 5 minutos más, el cuadro embajador tenía todo controlado. En el minuto 94 se produjo una falta sobre Giraldo en la mitad del campo, todos pensábamos, cobramos y termina el partido, el empate con 10, de visitante y contra el más reciente campeón era un buen negocio.


Cobra Román, busca a Valencia y este en forcejeo con el defensa pierde el balón y el Tolima sale al ataque, el balón sale y se termina la jugada, en ese momento el árbitro es llamado por el VAR, posible penal a favor de Millonarios, se da la decisión… nace una ilusión y la alegría volvía.


Juan Pablo Vargas se posicionó de frente del balón, el central pateó y el balón se va por encima del horizontal, una vez más la tristeza y un vació por dejar ir la victoria.


Partido de alternativas, un sube y baja de emociones, algunos piensan que ganamos un punto y otros que perdimos dos. Ahora solo nos queda seguir con la fe intacta por qué sabemos que podemos ganarle al Tolima el jueves, sentimos mucho no vacío en el alma, pero todos con la mejor vibra y los que vayamos al Campín es a empujar, hacer sentir al equipo querido respaldado y bancando a cada jugador a muerte.


El jueves un solo sentimiento, un solo anhelo, la estrella 16 que se construye partido a partido, vamos paso a paso, se vale soñar.


Manuel Peñuela