Millonarios inicia camino en Copa Colombia con la presión de responderle a su gente
- Lorena Buitrago
- 31 jul
- 2 Min. de lectura

El ambiente que rodea a Millonarios de cara a su debut en los play-offs de la Copa Colombia está lejos de ser el ideal. Aunque el equipo capitalino recibirá este jueves 31 de julio al Real Cartagena en El Campín, el número de aficionados que acompañarán al equipo es una incógnita. La derrota más reciente, el pasado lunes frente a Llaneros en la Liga BetPlay, profundizó el malestar en la hinchada y sembró dudas sobre el respaldo desde las tribunas.
En medio de esa incertidumbre, los embajadores afrontan el reto de sacar adelante el primer juego de una serie que marcará su recorrido en el torneo alterno del fútbol colombiano. La ida de la fase 1B frente a Real Cartagena representa una oportunidad para recomponer el rumbo futbolístico, probar variantes dentro del plantel y comenzar a recuperar la confianza perdida. Aunque es un torneo diferente a la Liga, la obligación sigue siendo la misma; ganar, convencer y avanzar.
Para este compromiso, David González trabajó los puntos bajos de las últimas presentaciones. En cuanto a la nómina, la principal novedad es el regreso del mediocampista Nicolás Arévalo, quien podría ser clave en la contención y distribución del balón. También figuran los primeros llamados para Cristian Cañozales y Sebastián Viveros Del Castillo, dos juveniles que llegan con la ilusión de sumar minutos y aportar al equipo.
Millonarios saldrá al campo con la presión de hacer valer su localía y de tomar ventaja en la llave antes del partido de vuelta, programado para el 26 de agosto en el estadio Jaime Morón León de Cartagena. La serie tiene como premio un cupo a los octavos de final, pero antes de pensar en ese cruce, el conjunto azul deberá enfocarse en un rival que, si bien es de segunda división, no puede ser subestimado.
Real Cartagena llega a Bogotá con menos expectativas encima, pero con motivación plena. El equipo ha tenido un rendimiento aceptable en el Torneo de Ascenso y viaja con la intención de competir con orden, aprovechar los momentos de desconcentración de su rival y, por qué no, llevarse un resultado positivo del Campín.
La hinchada, aunque golpeada, estará observando con atención el rendimiento del equipo. Además del resultado, se espera una actitud diferente, un planteamiento coherente y, sobre todo, una muestra clara de que el equipo quiere pelear por el título.
El duelo ante Real Cartagena no es solo un trámite; es un examen. La plantilla, el cuerpo técnico y la institución están obligados a responder en un momento en que la presión externa crece y los resultados deben aparecer.








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