1x1 | La primera derrota de Millonarios en el 2026
- Lorena Buitrago
- hace 5 días
- 2 Min. de lectura

Millonarios volvió a dejar dudas y cayó 2-1 ante Bucaramanga en un partido que expuso errores individuales, bajos rendimientos colectivos y pocas certezas futbolísticas. Este es el análisis, jugador por jugador, del equipo azul.
Diego Novoa: ataja lo que parece imposible, pero sufre en las acciones simples. Una constante que volvió a aparecer. En el segundo gol la responsabilidad es total; mala lectura, poca firmeza y un error que condicionó el partido. Sin ese fallo, el análisis podría ser distinto.
Sanabria: partido regular, sin grandes errores ni grandes aciertos. Cumplió, aunque sin imponer presencia ni dar garantías plenas en el fondo. Pasó más desapercibido.
Mosquera: no fue un buen partido para él. Se le notó inseguro, dubitativo en los cierres y sin la solidez que exige la posición. Cuando la defensa necesitaba firmeza, no la encontró en Mosquera.
Banguero: flojo. Es de apariciones interesantes en algunos partidos, pero frente a Bucaramanga estuvo suave, permisivo y sin peso en la marca.
Moreno Paz: más de un año sin jugar pasa factura a cualquiera. Falto de confianza, inseguro en los duelos y lejos de aquel jugador que alguna vez transmitía tranquilidad. Más dudas que certezas.
Mackalister Silva: el líder que no termina de verse en la cancha. En un formato como el del semestre actual, el equipo necesita rendimiento más que discursos. Le costó influir en el juego y hacerse cargo del momento futbolístico.
Vega: una historia que empieza a repetirse peligrosamente. Aporta poco y termina restando más de lo que suma. Le cuesta el ritmo, la precisión y la toma de decisiones. Millonarios necesita más en esa zona.
Mateo García: cumplidor y comprometido. Se nota su intención de aportar y hacerlo bien. Lástima que no haya tenido más minutos en el partido. De lo poco rescatable en el mediocampo.
Carlos Darwin Quintero: destellos aislados de calidad, pero muy poco impacto real. Se espera más presión, más liderazgo y que la experiencia se refleje con mayor claridad dentro del campo.
Rodrigo Contreras: la gran sorpresa de la noche y, quizás, lo único verdaderamente positivo. Buscó, encaró, se mostró activo y con hambre. Con errores, sí, pero con actitud y decisión. Fue el que más intentó.
Del Castillo: jugador de momentos. Por pasajes parece desconectado, sin ímpetu; en otros se vuelve insistente y encarador. Le falta regularidad para ser determinante durante los 90 minutos.
Dewar Victoria: ingresó 20 minutos y no estuvo a la altura. Inseguro, disperso y sin claridad. No fue un buen cambio y no logró aportar soluciones cuando el equipo más las necesitaba.
Beckham Castro: una promesa de gol que sigue sin cumplirse. Intentos fugaces, alguna intención, pero cero resultados. Le cuesta concretar y marcar diferencias reales en el último tercio.




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