
Bustos, contra la realidad
- Nicolás Cruz

- hace 17 horas
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Fabián Bustos decidió casarse con una idea, y hoy Millonarios está pagando ese matrimonio. El 3-1 frente a América no solo complicó la clasificación, sino que expuso a un equipo sin respuesta, predecible y cada vez más lejos de competir.
Sin omitir el mal rendimiento de todos los jugadores, el director técnico argentino insiste en una fórmula que ya no da resultados. Un 3-5-2 que dejó de funcionar hace rato, que los rivales ya descifraron y que expone partido tras partido los mismos errores. Lo de la pelota aérea ya no es un accidente, es un patrón. Lo de la falta de generación, también.
Bustos lo dice en rueda de prensa: que no tiene nómina para jugar a otra cosa. Que cuando tenga jugadores, ese será el momento de modificar. Amigo Bustos, esto es Millonarios. Aquí el tiempo no espera a nadie. Aquí no hay margen para experimentar eternamente ni para justificar lo injustificable. No clasificar dos torneos consecutivos no es un bache, es un rotundo fracaso.
Repetir una alineación que no responde, sostener jugadores que no están rindiendo y no intentar absolutamente nada distinto cuando el equipo se cae es responsabilidad de Fabián Bustos. A veces patear el tablero también es dirigir. A veces cambiar o ajustar también es necesario. Pero hoy Millonarios es predecible incluso para sí mismo.
Han pasado un montón de técnicos y siempre terminamos en lo mismo: excusas, procesos, tiempo perdido. La hinchada ya no compra eso y quiere resultados a corto plazo. Y cuando no aparecen, alguien tiene que hacerse cargo. Desde la dirigencia hasta el cuerpo técnico.
Hoy, el nombre de Fabián Bustos debería estar en la cuerda floja. No por capricho, sino por rendimiento y ser ajeno a la realidad. Porque esto es Millonarios y no clasificar es inaceptable.




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