
Debut gris para Mosquera y Castro en el regreso de Millonarios
- azultotalredactor
- 24 jul 2025
- 2 Min. de lectura
Millonarios no pudo iniciar con victoria el segundo semestre del 2025. En la tercera fecha del campeonato, los dirigidos por David González cayeron por la mínima diferencia ante La Equidad, en un partido donde el control del balón y la iniciativa no fueron suficientes para marcar la diferencia. A pesar de contar con superioridad numérica durante gran parte del encuentro y generar opciones de gol, no encontraron la fórmula para vencer al arquero rival y terminaron cediendo puntos clave en el estadio de Techo.
La derrota, que se suma a una serie de resultados poco alentadores en el último tiempo, refleja el momento delicado que vive la institución bajo la actual dirigencia. El gol del triunfo para los rivales llegó en los minutos finales, sellando una actuación que dejó a la afición con más preguntas que respuestas. Entre errores individuales, falta de eficacia y malas decisiones, Millonarios comenzó su semestre competitivo con pie izquierdo.
Los debutantes: un estreno con poco brillo
En esta tercera fecha, los 'Embajadores' tuvieron el debut oficial de dos de sus recientes incorporaciones; Edwin Mosquera y Alex Castro. Ambos jugadores vieron acción ante La Equidad, aunque sus presentaciones dejaron más dudas que certezas en el terreno de juego.
Edwin Mosquera fue titular y disputó 73 minutos, mostrando desde el arranque algunas cualidades interesantes, especialmente su velocidad y actitud para encarar. Sin embargo, su desempeño fue irregular, pues tuvo dificultades al momento de entregar el balón y no logró consolidarse como un generador de peligro constante. Aunque en el segundo tiempo mostró una leve mejoría, su falta de precisión y poco compromiso en tareas defensivas terminaron opacando una presentación que, por ahora, queda en deuda.
Por su parte, Alex Castro ingresó en el complemento, pero su participación fue prácticamente imperceptible. En poco más de media hora en cancha, no logró influir en el juego ofensivo del equipo, se mostró desconectado del ritmo del partido y no ofreció las respuestas que el equipo necesitaba en un momento difícil del encuentro. Su bajo nivel de intervención lo convirtió en una pieza casi decorativa en un Millonarios que requería intensidad y desequilibrio.
Su siguiente oportunidad para brillar y demostrar que merecen un espacio dentro de un equipo que necesita devolverle confianza a su gente será el próximo lunes 28 de julio en El Campín, cuando reciban a Llaneros para la cuarta fecha.




Comentarios