top of page

Gran resultado en Quito



Millos sacó un "resultadazo" en Quito. Podrá sonar conformista, pero es la realidad: jugando uno de los peores partidos en la era Gamero, el equipo, menos mal, sigue teniendo todas las posibilidades de avanzar de fase en El Campín el próximo jueves. Anoche mereció perder, pero de nuevo, menos mal, el fútbol no se trata de eso.


La lentitud, las malas entregas, los descuidos en marca, la rigidez, la falta de explosividad, la parsimonia... Anoche nada salió bien. Millos fue un equipo absolutamente desconocido. Lejos estuvo de ser propositivo, lejos estuvo de sostener la pelota y lejos también de cumplir con la identidad de "salir a buscar en todas partes" al que estamos acostumbrados y que llevamos viendo durante un par de años en nuestra liga. El equipo fue un manojo de nervios ante un aguerrido rival que lo avasalló gran parte del partido y que no se llevó el triunfo por una gran intervención de Montero y por el palo del arco norte del estadio Casa Blanca.


Según Alberto Gamero, muchos jugadores sintieron el peso de la cancha y de la altura y también hablo de la puntería que no estuvo fina en la única opción clara que tuvo el equipo. Sin embargo, sin que lo que dice Gamero sea falso, creo que salir del país nos sigue pesando. No solo en cuestión de mentalidad sino en la parte física. Anoche pudimos ver cómo un equipo que aún no ha empezado su participación en la liga local y que tiene menos sesiones de entrenamiento, superó física y futbolísticamente a Millonarios. A nuestros jugadores les ganaron todos los duelos, los rasparon, los presionaron y les circularon la pelota. Es cierto que Católica no es un rival sencillo, fue tercero en la Serie A ecuatoriana el año pasado y por algo está jugando el torneo más importante del continente, pero también es cierto que Millonarios en su mejor nivel no debería tener inconvenientes en superar rivales de este tipo.


La sacamos barata, el 0-0 para nada reflejó el desarrollo del partido y debemos estar agradecidos de que así fue. Pero ojo, hay que revisar que pasa en el funcionamiento del equipo en partidos tan decisivos. No es la primera vez que no encontramos nuestro juego cuando más lo necesitamos, ese es el paso que Gamero y su equipo deben dar con urgencia. La fastidiosa y clichesuda palabra "jerarquía" tiene que aparecer en juegos tan decisivos y más aún si el equipo quiere avanzar en la Copa Libertadores. El resultado de ayer nos deja con todas las posibilidades para sacar esa "jerarquía" en El Campín (ojalá lleno) y pasar a la siguiente fase, donde muy probablemente enfrentamos a Atlético Mineiro. Pero esa será otra historia. Por ahora, confiamos en que el equipo encontrará su buen juego y los goles que le faltaron ayer el próximo jueves. Es indispensable avanzar, está muy temprano en el año para toparnos con el primer fracaso.


CortitaYAlPie: Se acaban las palabras para describir la fidelidad de la hinchada de Millonarios. Lo único rescatable de ayer: las miles de personas que coparon la popular del estadio Casa Blanca de Quito para apoyar al Embajador. LOCALES EN TODOS LADOS.


Comments


bottom of page