Los ojos del hincha: Y El Campín, cantó



La noche del 2 de diciembre fue una noche especial en el estadio el Campín, se sentía el ambiente de diciembre, la expectativa de las finales y el apoyo total al equipo por parte de la hinchada.


Todos estábamos en el estadio con la mejor vibra y conscientes que la estrella 16 se construye partido a partido.


Inició el compromiso y el primer objetivo era acabar con el fantasma del último encuentro anotando rápido. El equipo comenzó atacando por los extremos, llegado por el centro, haciendo circulación y dominio del balón, así llegó la primera acción de gol, un balón filtrado a Uribe que de espaldas al arco realizó una chilena que fue controlada por el arquero rival.


En el minuto 7, Macka comenzó una triangulación por derecha que dejó a Román en posición para centrar, el cual encontró a nuestro goleador Uribe que de golpe de cabeza acomodó el balón en el fondo de la red para el 1-0 y la exploración de júbilo de la hinchada, el primer canto para Uribe de parte de la parcial, "goleador, goleador".


Luego en el minuto 18, esta vez por izquierda, centro de Bertel, cabezazo de Silva que se estrelló en el horizontal y en el rebote otra vez el killer para empujarla y poner el 2-0, y otra vez en el Campín se oía " goleador, goleador'.


Después del segundo gol, Millonarios bajó el ritmo y el rival trató de reaccionar, pero sus ataques no representaron peligro, además se vio un buen trabajo del bloque defensivo de los Embajadores.


Terminó el primer tiempo y la afición estaba feliz y tranquila esperando la segunda parte. Millonarios comenzó con una labor de mantenimiento con circulación y tenencia, Uribe y Silva daban indicaciones dentro del campo, Daniel Ruiz le bajaba el ímpetu al rival que cuando se acercaba a nuestro arco no representaba peligro alguno.


Los extremos encargaban, el balón rotaba, la hinchada se impacientaba por qué quería más. Y llegó el momento que la gente entendió el trabajo del equipo, y el Campín comenzó a cantar, primero fue " Maca, Maca", resaltando la jerarquía y liderazgo de nuestro capitán, luego en el minuto 84 fue " goleador, goleador, Uribe goleador" cuando se realizó la sustentación por Valencia.


No pudo faltar el canto para nuestro DT " Gamero, Gamero, vamos, vamos Gamero", aunque corto y un poco tímido también se escuchó. Y llegaría el canto final, el grito de gol tras la anotación de Jader Valencia, jugada originada en un tiro de esquina, Pereira en un dominio exquisito en la mitad del área, bajó el balón y se giró, su disparo fue desviado por el portero, el balón golpeó el travesaño y Valencia en el aire de tijera la mandó al fondo, la alegría en el Campín y el 3-0 contundente.


Terminó el partido y la felicidad se sintió, la única intranquilidad es la amarilla que recibió nuestro capitán y que no le permite jugar el próximo partido en Ibagué por acumulación de tarjetas.


Ahora se viene Tolima, un rival complicado en los últimos cuatro años, pero las rachas son para romperlas y el domingo es una buena oportunidad. Paso a paso, vibra positiva, respaldo total para traernos los tres puntos y así poder el próximo jueves jugar y ganar como local y acomodar mejor las cosas en el Grupo B.


Ahora no por perder éramos los peores y por ganar los mejores, solo queremos que el Campín vuelva a cantar, vamos por el título, pero paso a paso, se vale soñar.


Manuel Peñuela