top of page

Millonarios: sin reacción

hace 10 horas
2 min de lectura

Millonarios perdió por penales contra Barranquilla, el último equipo del Torneo BetPlay, y quedó eliminado de la Copa Colombia. Si esto no es tocar fondo, cuesta imaginar qué tendría que pasar para que el club entienda que el problema va mucho más allá del técnico de turno.


Lo de Barranquilla fue difícil de explicar desde cualquier lugar. Un equipo como Millonarios, que tenía la obligación de imponer condiciones, terminó jugando un partido incómodo, sin la intensidad necesaria y con demasiadas dificultades para resolver una serie que, por nómina y contexto, debía superar.


Millonarios puede equivocarse, perder un partido e incluso quedar eliminado porque así es el fútbol. Lo que no puede convertirse en costumbre es esa sensación de desgano y de hacer las cosas a medias. La camiseta también se defiende en estos partidos, justamente cuando el contexto obliga a demostrar la diferencia que existe entre un equipo grande y uno que es filial del Junior.


¿El problema era Fabián Bustos? Antes de él estuvieron Hernán Torres, David González y el propio Gamero. Se cambió de entrenador, se cambiaron jugadores, se han hecho mercados más ambiciosos y el resultado termina siendo el mismo: fracasos.


La eliminación ante Barranquilla, además de ser una consecuencia de las decisiones de los directivos, tiene que recaer también en los jugadores. La pereza, la falta de intensidad y cierta arrogancia para afrontar este tipo de partidos no pueden ser parte del comportamiento de un jugador de Millonarios. Y si eso no lo corrige ningún técnico desde la línea, habrá que tomar decisiones drásticas.


El problema llega hasta una dirigencia que durante demasiado tiempo ha manejado situaciones importantes con poca presencia y escasa capacidad para dar la cara cuando las cosas salen mal.


Mientras tanto, el discurso se repite. Lo hemos escuchado demasiadas veces. Gamero y Mackalister llevan años dando explicaciones después de los golpes. La hinchada ya no necesita otra explicación sobre lo que salió mal. Necesita ver que algo cambia.


Por eso, que nadie se sorprenda si en el próximo partido aparecen los chiflidos o los insultos. Es entender que el cansancio también tiene un límite y que esta hinchada, más que nunca, está en la posición de exigir buen fútbol y títulos.


Hoy se salvan muy pocos de esta crisis. Y si Millonarios ya llegó al punto de ser eliminado por el último de la B, ¿cuál será el siguiente fracaso que nos espera? ¿Cambiará algo para no volver a fracasar?


Comentarios


  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Instagram Social Icon
  • YouTube Social  Icon
bottom of page