
Rodrigo Ureña, la malicia y el talento que necesitaba Millonarios
- Juan Ariza

- hace 3 minutos
- 1 Min. de lectura
Despliegue, buen posicionamiento y capacidad de marca, esas son algunas de las características con las que Rodrigo Ureña llegó a reforzar Millonarios. Pero, si a esas cualidades les hubieran añadido la efectividad de pase y una técnica impecable, seguramente el valor de su cláusula de rescisión hubiese sido más alto.
Y es que, en la goleada 1-4 sobre Once Caldas, el chileno dio un show de fútbol. Además de ejercer su labor de marca casi que de manera perfecta, dejó dos asistencias -con las que llega a cuatro pases de gol en 2026-.
En el primer gol, fue el encargado de habilitar a Beckham Castro; en el cuarto -y último- asistió a Andrés Llinás para cerrar una noche de ensueño en Manizales. Con estos dos pases de gol y a pesar del alto nivel de varios de sus compañeros en este juego, Ureña quedó como la figura indiscutida.
Jugó los 90 minutos del partido, en los que también destacó por no ser amonestado a pesar de estar tan activo en la marca. Tuvo una precisión de pase del 86% (31/36) y remató en una oportunidad. En cuanto a defensa, bloqueó tres disparos y recuperó cuatro veces el balón.




Comentarios