
Son once en la cancha: el error de esperar un héroe
- Andrés Suárez
- hace 3 horas
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Una derrota calurosa en Millonarios, la cual enciende las alarmas. Desgasta ver cómo los cambios o alternativas que maneja el equipo no funcionan. Desespera ver niveles paupérrimos y no aptos de jugadores que visten la camiseta del ‘Embajador’.
Calienta al hincha ver el ingreso de profesionales cuyas oportunidades son desperdiciadas y estas terminan costando puntos. Partidos determinantes hemos enfrentado y, aún ganando, no hay diferencia por parte de jugadores que se les ve cómodos en la institución, pero perdidos en la cancha.
Hablemos de la experiencia: Carlos Darwin Quintero. Los sentimientos que generan no son ni siquiera rabia; es más un lamento porque su ingreso en cancha resalta por su ausencia. No controla un balón, no marca, no se compromete en las transiciones defensa-ataque y, peor aún, no acierta en la entrega del esférico.
En esos momentos determinantes, donde se espera una genialidad, un remate, esa explosividad o esa diferencia de este jugador, terminan siendo una ocasión más para preguntarse: ¿Cómo llegó a Millonarios?
Así hay muchos, cuyos ciclos se han cumplido. El conformismo y los perjudiciales manejos siguen costando partidos, puntos y podría nuevamente sumar una eliminación. Ya es hora de decir adiós; acá se debe dejar la vida en la cancha y en la disputa de cada balón, por eso nos sigue faltando el peso para el centavo en instancias definitivas.
No sabemos en qué terminará este primer semestre. A bordes de empezar la competencia internacional y en el último tramo del torneo local, pase lo que pase y suceda lo que suceda: hay que hacer una barrida en todas las posiciones.
Acá no hay un equipo suplente, ni jugadores esperando una oportunidad. Ya las tuvieron y costaron partidos; no hay más paciencia por parte de esta hinchada.




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