
Te extrañábamos, Alberto
No se alarmen por el título de esta opinión. No es con el ánimo de generar triunfalismo ni de vender humo con la naciente segunda etapa de Alberto Gamero en Millonarios, pero si busca valorar a un entrenador que, con muchas o pocas armas, siempre busca salir a proponer y a enfrentar a todos los rivales de tú a tú, sin importar el contexto.
Lo de Gamero en Medellín es algo inexplicable. Hoy en día, las redes sociales dirían que lo suyo ante Nacional es aura. Personalmente, yo lo llamaría jerarquía y sentido de pertenenencia por la institución a la que representa -y ama-.
Millonarios sí fue superado durante algunos tramos del partido. Porque así es el fútbol, de entender los diferentes momentos del juego, aunque a Lucas González le cueste aceptarlo. En lo que sí se equivocó el entrenador rival es que el equipo de Gamero fue a pegar a Medellín, cuando, evidentemente, la falta más dura (tarjeta roja a Andrés Sarmiento) vino por parte de su equipo.
Volviendo a hablar en primera persona, yo sí extrañaba a Alberto Gamero. Extrañaba la seguridad de que, aunque en el papel el rival fuera superior, los jugadores de Millonarios iban a salir con valentía y coraje a tratar de sacar un resultado.
Sí, aún queda mucho camino y el título es el principal objetivo, pero como hacía de falta la jerarquía de Gamero en Millonarios.





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