
Así no se representa a nadie
- Andrés Suárez
- hace 2 minutos
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“Yo no me sentí identificado con el equipo hoy, seguramente el hincha tampoco”, aseguró Bustos tras la derrota y es que efectivamente así no se representa a nadie.
Qué vulnerable se ve Millonarios luego de sus últimas tres presentaciones. Lo de ayer, fuera de vergonzoso, es preocupante para el hincha y un alivio para el rival. Se perdió la idea de juego, la concentración en el bloque defensivo y la explosividad en ataque.
¿Qué le pasó al equipo? Es la pregunta que envuelve al hincha en este momento. Hace un mes jugábamos un partido con un nivel excelso, digno de un club con ambiciones de competir y buscar la clasificación a torneo internacional, pero ahora, es solo un recuerdo desvanecido a medida que pasan los encuentros.
Desde la llegada del estratega argentino a Millonarios, ha empezado perdiendo cinco encuentros, de los cuales perdió cuatro y empató uno. Es decir, a este equipo le marcan un gol, el cual abre el marcador y se termina sepultando. Difícil desde lo mental en cancha y definitivo en estas instancias.
Cuando arribó al club, las palabras del técnico fueron: “No me gusta que me marquen”. Bueno, hasta ahora entendemos por qué cuida tanto el arco en cero. No es posible tener un margen tan alto y determinante cuando se empieza perdiendo un partido. Se acaban las ideas, se esfuma la confianza y se terminan perdiendo puntos claves.
Ya los rivales saben cómo neutralizar y hacerle daño a Millonarios. Goles calcados y presentaciones imperdonables de varios jugadores son claves para darle vida a cada rival al que nos enfrentamos. Lo más deplorable es la reiteración de jugadores en jugadas y situaciones que al parecer no se corrigen.
Profesor Bustos, ¿se acabó la explosión ofensiva? ¿No hay más planteamientos? ¿Dependemos netamente de individualidades? Se agota el tiempo y la paciencia.
Juntos podemos dar vuelta a cualquier situación, pero es más importante tener autocrítica. Ser conscientes de que este planteamiento con cinco atrás ya no funciona y necesitamos tener mayor volumen ofensivo en el siempre complicado clásico capitalino.




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