
Millonarios revive en Sudamericana: remontó en Uruguay y vuelve a ilusionarse
- Nicolás Cruz

- hace 11 horas
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Cuando el semestre parecía derrumbarse por completo, Millonarios encontró en Montevideo una noche de esas que cambian el ánimo. El equipo de Fabián Bustos reaccionó a tiempo, y venció 2-4 a Boston River en el estadio Centenario de Montevideo para volver a meterse en la pelea por la clasificación a la siguiente fase de la Copa Sudamericana.
Después del golpe que significó quedar eliminado de la Liga, el Embajador estaba obligado a responder. Y aunque volvió a mostrar problemas defensivos que ya parecen repetirse cada semana, esta vez sí tuvo rebeldía para levantarse dos veces del marcador y sostenerse en un partido lleno de tensión.
El inicio fue prometedor para Millonarios. Tuvo la pelota, se acercó al área rival y hasta llegó a celebrar un penal sobre Andrés Llinás que terminó siendo anulado por fuera de lugar previo. Pero otra vez apareció el viejo problema: el juego aéreo. A los 18 minutos, Marcelo Hornos apareció completamente solo en el área para cabecear el 1-0 tras un centro desde la derecha.
A partir de ahí, el partido entró en el terreno emocional. Millonarios intentó reaccionar antes del descanso, empujado también por la hinchada azul que, como es habitual, acompañó masivamente en Uruguay. Leo Castro y Sebastián del Castillo tuvieron aproximaciones claras, aunque el empate no llegó.
En el segundo tiempo apareció Rodrigo “El Tucu” Contreras. El delantero argentino provocó el penal del empate tras anticipar al arquero Bruno Antúnez, que lo derribó dentro del área. El propio Contreras tomó el balón y puso el 1-1 con mucha tranquilidad.
Sin embargo, cuando parecía que Millonarios controlaba mejor el partido, volvió a sufrir atrás. Otro balón al área terminó en un golazo de Yair González para el 2-1 de Boston River. Parecía otro golpe definitivo para un equipo que venía emocionalmente tocado.
Pero esta vez sí hubo respuesta. Primero, otro penal sobre Contreras terminó en el empate de Leonardo Castro. El delantero falló el primer cobro, pero el VAR ordenó repetirlo por adelantamiento del arquero y en la segunda oportunidad no perdonó. Y apenas minutos después llegó la remontada definitiva: Contreras capturó un rebote dentro del área y marcó el 2-3 que silenció el Centenario.
Ya en el cierre, con Boston River completamente roto, Julián Angulo armó una gran jugada por banda y Beckham Castro empujó el cuarto para sentenciar una victoria que mantiene con vida a Millonarios en el Grupo C.
El equipo de Bustos sigue dejando dudas futbolísticas, especialmente en defensa, pero al menos recuperó algo que parecía perdido tras la eliminación de la liga: la capacidad de competir bajo presión. Ahora tendrá dos pruebas gigantes frente a São Paulo y O’Higgins para definir si esta reacción alcanza para sostener el sueño internacional.




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