Un empate con sabor a derrota: Millonarios 3-3 Cali
- Lorena Buitrago
- 9 ago 2025
- 2 Min. de lectura

El reencuentro entre Millonarios y Alberto Gamero, esta vez como rivales, terminó en un empate en El Campín, regalándole a su hinchada 90 minutos de una montaña rusa de emociones, que terminó con algo que parece volverse costumbre; la sensación de impotencia.
Por momentos, Millonarios fue deslumbrante. El arranque frente al Deportivo Cali fue contundente, casi perfecto. Antes de los primeros 30 minutos Beckham Castro y Helibelton Palacios le daban la delantera al local (7´y 27) y el equipo parecía encaminarse, sin dudas, a su primera victoria en el torneo. Pero, lo que empezó con alegría, terminó dejando al grupo tambaleando física y emocionalmente.
La ilusión de un partido redondo se esfumó minutos antes de terminar la primera parte, con el descuento del visitante a cargo de Avilés Hurtado desde el punto penal. A partir de ahí, lo que vino fue una versión completamente opuesta; un Millonarios confundido, que perdió el control del juego y la seguridad.
El segundo tiempo, desordenado y desesperante, llegó con otros dos goles del rival al 58' y 62', por medio de Hurtado, nuevamente, y Johan Martínez, lo que generó en las tribunas enojo, tristeza, decepción y frustración en medio de, lo que parecía, volvería a ser un caos. El ingreso de Danovis Banguero fue "la luz en medio de la oscuridad" para un equipo que parecía no encontrar respuestas y él, con un golazo, logró poner en el marcador el empate que, finalmente, se sintió más como una derrota.
Y como si el resultado no fuera suficiente, Millonarios sufrió dos pérdidas sensibles; Guillermo de Amores, quien sufrió un golpe en la cabeza y Andrés Llinás, quien salió con una impresionante fractura que lo alejará de las canchas por varias semanas.
Millonarios sumó su primer punto en la tabla de posiciones y se para en la casilla 19 después de un partido en el que, increíblemente, tuvo la victoria en sus manos y la dejó escapar.




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