Willington, la magia del "7"



Campeón con Millonarios en 1972 y 1978, Willington Ortiz, es sin duda uno de los mejores jugadores de Millonarios y de la Selección Colombia en su historia, sus gambetas y sus goles lo hicieron ser condecorado con el premio al mejor futbolista colombiano del Siglo XX por IFFHS. Con 328 partidos, “El viejo Willy” es el octavo jugador con más partidos en la historia de Millonarios y el tercer goleador histórico junto a Marino Klinger con 96 goles.

¿Cómo llega usted al fútbol?

Llego al fútbol porque un señor llamado Jaime Arroyave va a Tumaco, me ve jugar y me hace la propuesta de ir a jugar a Millonarios y así empieza, pues, mi vida futbolística.

¿Qué le dijo su familia?, ¿le pusieron problema por venir a Bogotá?

No, porque eso era algo que me gustaba y pues mi mamá no puso ninguna objeción, mi papá un poco, pero eso era lo que me gustaba y fui yo quien tomó la decisión.

Cuenta la historia que usted llegó a Millonarios por cien mil pesos y unos balones…

Pues sí, esa es la real. En esa época, el costo de un jugador que venía de la provincia a la capital no era alto y eso fue lo que los dueños, en esos momentos, del pase cobraron. Eso fue lo que le costó al equipo, después Millonarios, para venderme, cobró 13 millones de pesos.

¿Cómo fue su debut en Millonarios?

Me tocó debutar contra un equipo internacional, se llamaba Internacional de Portoalegre, y el técnico en ese momento, que era el médico Gabriel Ochoa, me llamó y me dijo que iba a entrar, faltaban unos 20 minutos y la recomendación que me dio fue que hiciera lo que hacía en los entrenos, que lo hiciera dentro del partido. Entré y tuve la suerte de marcar un gol, con ese ganamos, y ahí tuve el impulso y las puertas abiertas para poder seguir en Millonarios como titular.

¿Cuál fue la mejor enseñanza que le dejó Ochoa Uribe?

Todas. No creo que haya una sola, todas las enseñanzas posibles y las que hace más como un padre a un hijo, fue lo que recibí o adquirí del médico Gabriel Ochoa.

¿Y de "El Loco" Arroyave?

‘El Loco’, Don Jaime Arroyabe, es quien me descubre y me hace la proposición de venir a Millonarios, pero en ese momento el técnico en propiedad era Gabriel Ochoa.