Papa caliente para el equipo del profe Bustos
- azultotalredactor
- hace 5 minutos
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El mal inicio del torneo está pasando factura a estas alturas del semestre. Transcurrida un poco más de la mitad del campeonato, y ante la urgencia de Millonarios por dejar cuadrada la caja en la Liga antes de enfocarse de lleno en la Copa Sudamericana, el equipo se encuentra contra las cuerdas según la opinión general.
Mi perspectiva personal es que, si bien es un momento álgido para los dirigidos por Fabián Bustos, el campeonato colombiano no se termina con un mal resultado hoy. Es cierto que Millonarios jugó un partido para el olvido en Tunja, pero eso no debería desmeritar las cosas interesantes y la evolución que ha tenido el grupo desde que Bustos asumió el mando técnico. Lo de Tunja, por donde se mire, es borrón y cuenta nueva, a excepción, claramente, de quienes siempre sacan la cara y juegan su papel en la tribuna la mejor hinchada de Colombia.
Hoy, Millonarios enfrenta a un Nacional que, si bien juega muy bien, no es invencible. Precisamente fue este Millonarios el que expuso todas sus debilidades y lo eliminó recientemente de la Sudamericana. El historial lo demanda, si hay un equipo que nunca debe mirar con miedo al conjunto paisa, es el Embajador. Se debe enfrentar el partido con el carácter y la valentía que exigen estos escenarios, la historia y la pasión nos ponen por encima de ellos.
Es un gran día para recuperar el rumbo y acercarnos a una posición cómoda en la tabla. La mentalidad de todo el entorno Azul debe ser clara, a corto plazo: clasificar a los ocho y avanzar en la Sudamericana, independientemente del grupo. Pero no podemos ser conformistas. Hay que ir por el campeonato, en Millonarios siempre se debe pelear todo los que se juegue, sin excusas.
A veces la limitación de la nómina es evidente. La falta de variantes impide que el profesor Bustos realice una rotación adecuada y un manejo de cargas óptimo, algo que quedó al desnudo en Tunja. Sin embargo, hoy esperamos que el Ballet Azul dance en el Coloso de la 57 ante su gente, que una vez más colmará el Estadio El Campín.
Tienes que dejar la vida. No hay excusas. Es un partido para demostrarse a sí mismos de qué estamos hechos y para ratificar la paternidad histórica.
No quiero cerrar este espacio sin mencionar el recibimiento fuera de serie de la hinchada en Tunja, encabezada por los Comandos Azules. Fue una salida a la altura de nuestra historia, algo simplemente apoteósico. Las imágenes hablan por sí solas, no más restricciones y sí a la fiesta del fútbol, esto es Sudamérica.
Hoy más que nunca, portemos la camiseta con orgullo y amor en cada rincón de Bogotá y Colombia. El elemento esencial del hincha es su manto sagrado, así que hoy no puede faltar.




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